|
El
incesto compromete a los miembros de la familia a guardar
silencio, bajo amenaza de ruptura y de desintegración
familiar. Se calcula que el 65% de las mujeres fueron víctimas
alguna vez, durante la infancia, de un acto de abuso sexual
Incestuoso.
El
incesto padre-hija es el más frecuente y sus consecuencias
perniciosas se hacen sentir.
En
la infancia, como fracaso escolar, como perturbaciones de
comportamiento, fobias en relación a la sexualidad,
sexualización de las relaciones (perversiones, precocidad
sexual), etc.
En
la adolescencia, como dificultades en la identidad femenina,
rechazo de la imagen corporal, estados depresivos graves,
perturbaciones alimentarias (anorexia) y otras, delincuencia
y prostitución, etc.
|